En 1953, Pablo Neruda empezó a construir una casa en Santiago para Matilde Urrutia, su amor secreto de entonces. En su honor la bautizó “La Chascona”, que era el apodo que él le daba a ella por su abundante cabellera rojiza. Un lugar íntimo, escondido, que se fue conformando a gusto por el artista, sin planos ni estructuras definidas. Un recorrido poético en un rincón de Santiago.
Sitio web: https://fundacionneruda.org/
Desde Apt:
a pie: 56″ / bici: 17″ / auto: 22″ / autobus: 31″
Horario:
Mar a dom: 10:00 a 18:00 hrs.